Aprueban reforma en México para disminuir uso de popotes de plástico.

La Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, en la cual se propone disminuir el uso de popotes en establecimientos de bebidas y alimentos, ya que en nuestro país se consumen 10,350 toneladas diarias de plástico, de acuerdo con el reporte de la Asociación Nacional de Plástico (Anipac).

La reforma fue presentada por la comisión del Medio Ambiente y Recursos Naturales y fue aprobada con 245 votos a favor. Esta iniciativa ya había sido debatida en febrero de este año, cuando se expuso que el 95 por ciento de los popotes utilizados no se reciclan, generando contaminación y daños ambientales en océanos, mares y sus faunas respectivamente.

La ley no sanciona el consumo o uso de los popotes, solo hace un llamado a la industria de la hostelería para hacer utilizar de una forma “más racional e inteligente” el plástico, “mediante acciones que promuevan los establecimientos de alimentos y bebidas, salvo si el usuario decide usarlos“.

Iniciativas ciudadanas

Desde hace aproximadamente tres o cuatro años —sobre todo después de la difusión, en el 2015, del video en el que una estudiante de la Universidad de Texas saca un popote de las fosas nasales de una tortuga marina— el uso del popote comenzó a ser una preocupación social, por lo que ciudadanos, empresarios y figuras públicas comenzaron a proponer acciones para frenar su utilización.

En abril de 2016 se lanzó una campaña en Facebook y Twitter usando el hashtag #Antipopotes, en la cual por lo menos 36 restaurantes y bares de Nuevo León y de la Ciudad de México, eliminaron el uso de este utencilio en sus establecimientos. Asimismo, Carlos Camacho, cofundador de Ecoshell, empresa productora de productos biodegradables en internet publicó su campaña “Anti-Popotes” en marzo del 2016, en la que por medio de cuatro puntos explicaba el daño permanente ocasionado por los aparentemente inocentes popotes.

La iniciativa más reciente (de enero del 2018) está encabezada por las diseñadoras industriales Chelsea Briganti y Leigh Ann Tucker, quienes crearon popotes biodegradables y comestibles. Su campaña se publicó en Kickstarter y fue exitosa porque explicaba que sus productos se hacen de los derivados de frutas y vegetales, para suprimir al plástico como materia prima. Los sabores de los popotes con los que cuentan son cítricos, cereza, té verde y vainilla.

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