Una simple pila de reloj es considerada uno de los objetos más contaminantes para el medio ambiente: podría llegar a contaminar 600 mil litros de agua.

No podemos negar que las baterías son indispensables en nuestras actividades diarias. Por ejemplo, se utilizan en los juguetes de los niños, en los controles de televisión, el teclado y el mouse de una computadora, relojes, celulares, entre otras muchas cosas que hacen nuestra vida más sencilla y práctica. Sin embargo, también ponen en peligro nuestra vida, ya que el material de las baterías es sumamente tóxico.

¿Las baterías contaminan?

Las pilas o baterías contienen sustancias como mercurio, cadmio, litio y plomo, que son sumamente tóxicas para la salud y el medio ambiente; al terminar su vida útil, la mayoría son arrojadas a la basura doméstica y al poco tiempo terminan en el basurero general. En el campo tal vez sean incineradas, todo esto es extremadamente malo para el medio ambiente, ya que estas pilas serán un residuo aún más toxico.

Por ejemplo, una simple pila de reloj es considerada una de las más contaminantes para el medio ambiente, así como las pilas alcalinas, ya que cualquiera de estas pequeñas pilas podría llegar a contaminar 600 mil litros de agua.

¿Qué hacer con las pilas?

Las pilas se llevan a una planta de reciclaje. En ellas, el mercurio se separa de otros metales; el resto de los materiales que forman las pilas son recuperados para un nuevo uso. De esta manera se recicla un residuo peligroso y se busca evitar la contaminación del medio ambiente y que dañe la salud de los usuarios.

Por esto es necesario disminuir la contaminación ocasionada por las baterías. Es recomendable el uso de pilas recargables, las cuales, a pesar de seguir siendo contaminantes, ayudan a reemplazar la compra masiva de baterías por su larga duración.

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