Fotografía: Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, Michoacán, México.

Título: El desfile de las monarcas. Cortesía de Daniel Reyes, vía Facebook.

Miles de mariposas tienen un hogar en los bosques del centro de México, durante los meses de noviembre a marzo. La Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca está considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desde 1986.

Este sitio mide 56,259 hectáreas y abarca los municipios: Contepec, Senguío, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro y Áporo, en Michoacán; y Temascaltepec, San Felipe del Progreso, Donato Guerra y Villa de Allende, en el Estado de México.

De acuerdo con el portal Soy Monarca, dedicado a difundir información sobre esta especie —alimentación, ciclo de vida, importancia ecológica, hábitat y fauna similar—, se dan dos tipos de migraciones simultáneas.

“La migración del este, incluye a las mariposas que se reproducen al este de las Montañas Rocosas, desde el sur de Canadá y gran parte de Estados Unidos”. Éstas son las que viajan a la reserva y emprenden el regreso a Estados Unidos a los inicios de la primavera. Anualmente hacen este viaje más del 90% de la población de monarca de Norte América, les toma 35 días y tiene un recorrido promedio de 4,000 km.

El otro 10% sigue otro camino. “La migración del oeste incluye a las mariposas que se reproducen al oeste de las Montañas Rocosas, en el sur de Canadá, y una porción de Estados Unidos”. Este grupo de insectos se dirige a distintos sitios de hibernación a lo largo de la costa de California, y ocasionalmente intercambian rutas y logran llegar a Michoacán o Estado de México, para volver al norte al principio de la primavera.

Así mismo, hay poblaciones que no migran, como las localizadas en el sur de Florida y en Tamaulipas, estado considerado: “la segunda puerta de entrada a México” para esta especie.

Compartir: