El gobierno mexicano anunció nuevas medidas para tratar de contener el problema del exceso de sargazo en la zona de la Riviera Maya.

El agua azul turquesa de la Riviera Maya se ha transformado en marrón. Cientos de toneladas de sargazo llegan todos los días a la costa más famosa de México, mientras hoteleros, ciudadanos y gobierno se unen en un esfuerzo por lograr limpiar el área, pero el problema parece empeorar cada año.

Este verano no ha sido el mejor para la industria turística de la Riviera Maya, desde 2013, la llegada de sargazo ha sido atípica, con repuntes en 2015 y este año. A partir de marzo, el fenómeno volvió con tanta fuerza, que se calcula que la industria hotelera de Quintana Roo gasta 1 millón de pesos mensuales para retirarlo de las playas, que antes eran impresionantemente blancas.

Montañas de algas en estado de putrefacción afean el paisaje y lo vuelven fétido. Como los turistas, éstas viajan kilómetros para llegar hasta este paraíso mexicano. Normalmente se creería que vienen del Mar de los Sargazos, un mar único porque no está delimitado por tierra, sino por corrientes; se ubica en el Océano Atlántico y tiene ese nombre precisamente porque se trata de un área ovalada —similar a un tercio del territorio de Estados Unidos— donde se concentran el sargazo.

El sargazo o algas pardas tienen como característica principal unas vesículas llenas de gas, que les permiten mantenerse a flote; forman tejidos inmensos que navegan en la superficie del agua y se mueven al ritmo de las olas.

Millones de toneladas de sargazo flotan entre las Islas Canarias y las Bermudas, un sitio, que durante los siglos XVII y XVIII, se ganó la fama de ser un cementerio de barcos. Los portugueses lo bautizaron como Mar de los Sargazos, porque las algas les parecían similares a los racimos de una especie de uvas llamada “salgazo”.

Esta masa de macroalgas se mantiene en su sitio porque las corrientes la rodean, y dentro el agua es pasiva y hay ausencia de viento, por eso los marineros la elegían como su ruta de paso del Viejo Mundo al Nuevo, y de vuelta, en la época colonial.

El daño causado por el sargazo

Lo que en medio del mar es natural e incluso necesario para la sobrevivencia de las anguilas, que desovan en el Mar de los Sargazos, para luego nadar kilómetros a los ríos de Europa y África, hasta desarrollarse y llegar a llegar a la edad adulta, para las costas es un problema.

Brigitta I. Van Tussenbroek, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, dice que el sargazo invasivo de la región maya, proviene de una nueva concentración ubicada entre África media y Brasil, al norte de Ecuador, y es arrastrado por las corrientes hacia México y a otros países del Caribe, como Barbados o Cuba, que también han tenido que limpiar sus litorales.

No se sabe con exactitud que provoca su reproducción acelerada, pero se cree que nosotros, los seres humanos, somos los causantes de esta catástrofe natural. La contaminación ha alimentado las aguas marinas de nutrientes adicionales de los cuales se alimenta el sargazo, y además los efectos del calentamiento global han modificado las corrientes, moviendo estas enormes redes orgánicas a sitios poco usuales.

Por otro lado, el que esta situación arruine las vacaciones de miles de personas o el ingreso de los trabajadores de hostelería mexicanos, si es perjudicial para la economía local, pero también lo es para la biodiversidad de la zona. La acumulación de estos organismos genera mucha sombra, eso limita la entrada luz al lecho marino, donde se encuentran corales y otros animales que la necesitan. Además estas algas consumen oxígeno del agua, afectando así a varias especies endémicas. Científicos como Van Tussenbroek, advierten que puede haber un desastre ecológico irreversible si no se soluciona esta invasión de algas.

El desajuste creado en este ecosistema es una cadena que —como casi siempre— termina en el humano. Ante el desastre, el secretario de Medio Ambiente, Rafael Pacchiano Alamán, anunció que un grupo de académicos está ya dedicado al 100% a buscar soluciones ante la crisis. Así mismo, en el transcurso de esta semana se está instalando frente Cancún una barrera utilizada para contener derrames petroleros, con la intención de cortarle el paso a la mancha marrón, y dejar que siga flotando, pero lejos de las palapas.

Compartir: