De acuerdo con el Foro Político de Alto Nivel 2018, México ya enfrenta problemas de urbanización más severos de los que muchos otros países tendrán en 2030.

El Gobierno Federal participó en el Foro Político de Alto Nivel 2018, plataforma de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, celebrada del 9 al 18 de julio en la sede de la ONU en Nueva York. Este año, la temática principal del foro fue la transformación hacia sociedades sustentables y adaptables.

Al evento también acudieron el gobierno de Austria, la Comisión Europea, el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), para dar seguimiento a la implementación de la Agenda 2030.

Dicha agenda está formada por 17 objetivos fijados para erradicar la pobreza y el hambre, garantizar la salud, la educación, el crecimiento económico, la equidad social y de género, el uso sustentable de recursos naturales, frenar el cambio climático y dejar de causar daños ambientales a nivel global, en los próximos 18 años.

México alcanzó niveles de población urbana esperados para 2030

Una parte vital para cumplir con los objetivos de la Agenda 2030, es la implementación de la Nueva Agenda Urbana, concretada en 2017, sobre planeación, finanzas, legislación y políticas de urbanización sustentables, ya que se espera que, para 2030, 6 de cada 10 personas, de los 8.5 billones de habitantes del mundo, vivan en una zona urbana.

Actualmente, en México, la relación que representa a los habitantes de ciudades es de 8 de cada 10 mexicanos, y 60% de la población habita en 59 zonas metropolitanas.

Debido a la magnitud que las ciudades desarrollarán, durante el Foro Político de Alto Nivel se resaltó que las zonas urbanas son un hilo conector de los 17 objetivos de la Agenda 2030.

En 2017, México posicionó siete ejes en la nueva agenda urbana: la construcción de vivienda en ciudades; el desarrollo regional para combatir la desigualdad; un nuevo marco legal para la gobernanza de las ciudades; la acción eficiente del suelo; la promoción de una nueva cultura del espacio público; la construcción de ciudades compactas y la movilidad y ciudades sostenibles, que no generen una huella ambiental y que sean resistentes ante los desastres naturales.

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