Gracias a Rajendra Singh más de mil pueblos en India, donde actualmente se vive una severa sequía, se han abastecido de agua.

Actualmente, India enfrenta el peor nivel de escasez de agua de su historia. Aproximadamente, 200 mil personas mueren al año debido a la falta de acceso al agua potable, y 70% del agua en este país está contaminada, de acuerdo con un estudio publicado el pasado junio por el Instituto de Investigación del gobierno de India Niti Aayog.

Este problema no es nuevo. Rajendra Singh, mejor conocido como El Hombre del Agua de India, ha trabajado para aliviar la crisis desde 1975.

Singh es un ecologista que trabaja con comunidades rurales indias para resolver la periódica falta de agua. Para lograrlo, retomó con éxito técnicas ancestrales indias para la recolección de agua que en la actualidad se habían olvidado: los johads, pequeñas presas hechas de piedra y tierra localizadas estratégicamente según el relieve natural de distintos terrenos. Desde hace 35 años, Rajendra dirige la organización Tarun Bharat Sangh (Organización de la Joven India) que, junto a algunos de los habitantes de Rajasthan, han construido aproximadamente 8.600 johads y han llevado agua a más de 1,200 aldeas de esta región del este de la India.

En 2015, Singh obtuvo el Premio del Agua de Estocolmo, conocido como el ‘Premio Nobel de Agua’, del Stockholm International Water Institute (SIWI). Este galardón se otorga a personas que alcanzan logros sobresalientes para el uso sostenible y la protección de este recurso natural.

Agua que ha de caer, has de beber

Los johads, son un antiguo método indio que permite un gran almacenamiento de lluvias. Implican construir bancos de tierra de bajo nivel para contener el flujo de agua en las épocas de lluvia, permaneciendo allí una vez que inicia la sequía, además, permite que el agua se filtre en el suelo dando nutrientes a tierras que antes eran estériles por la falta de humedad. Hay diversos tipos de johads, algunos se elaboran con barro y escombros, otros con piedras o ladrillos. Después de excavar un hoyo, los aldeanos moldean la tierra en una barrera de barro semicircular.

Éstos forman un circuito. A veces, se instala un desagüe de piedra que permite que el exceso de agua se filtre en el suelo o lo conecte con johads cercanos.

Varían en forma, la mayoría de ellos son cóncavos. Generalmente son menores a una hectárea y tienen una profundidad de aproximadamente de seis metros. Esto depende de las necesidades de cada zona y se consideran factores como el número de habitantes y la cantidad de agua pluvial que cae al año para considerar la cantidad de johads que se excavan para lograr el abastecimiento que cada comunidad requiere. En algunos casos son cientos. A lo largo del año el agua se extrae de los johads para rellenar las fosas cercanas que abastecen la desértica región de Rajasthan, y cubren las necesidades rutinarias de sus habitantes.

La fauna también se beneficia de los johads. Es común encontrar aves migratorias rodeando las presas. El Estado promueve el uso de estos para la cría de peces e incentivar la pesca.

Debido a la falta de acciones efectivas por parte del gobierno para gestionar los recursos naturales, una de las metas de la Organización de la Joven India es que comunidades sean quienes lo hagan. Por ello, Rajendra imparte talleres y capacitaciones en el campus de la organización en Alwar, India, en los que expone temas como voluntariado, superación personal, habilidades interpersonales, liderazgo, creación de instituciones y crecimiento inclusivo para que los modelos de acción sean replicados en más comunidades.

Agua no pasa por mi casa

India es el segundo país más habitado del mundo, cuenta con más de 1.300 millones de habitantes. Un reporte reciente de Water Aid, organización internacional sin fines de lucro que trabaja para ayudar a las comunidades a mantener acceso al agua potable y al saneamiento, colocó al país como el número uno de la lista de “Países con menos acceso al agua cerca de casa. Más de 163 millones de indios no cuentan con un suministro contiguo del recurso.

El cambio climático agrava la crisis del agua en India. Los ardientes veranos y cada vez más efímeros inviernos han resultado en la reducción de la capa de nieve y disminución del deshielo de los glaciares en el Himalaya, el hielo que se derrite en estas áreas solía ser suficiente para alimentar los ríos del norte del país.

Según la cultura india, es principalmente tarea de las mujeres y niñas encontrar y recolectar agua, o buscar la manera de proveer a sus familias cuando hay escasez. Las mujeres que recolectan aproximadamente 50 litros de agua al día para cada miembro de su familia hacen múltiples viajes de, en promedio, 30 minutos para llegar a la fuente de suministro. Esto quiere decir que pasan cerca de 2 meses y medio al año llevando a cabo esta actividad.

El proyecto sigue su cauce

Para Rajendra hay tres elementos  importantes que tomar en cuenta para resolver el problema de la falta de acceso al agua potable: educar y crear conciencia sobre la necesidad del uso responsable de agua, darnos cuenta de la responsabilidad que tenemos con este líquido vital, asegurando un uso eficiente de éste, y organizarnos a nivel global y local para luchar contra la explotación del recurso.

Consciente de que muchos países experimentan el mismo problema, mientrás su trabajo continúa en India para aliviar la crisism, Singh tiene una visión de colaboración internacional, y ahora lleva el proyecto a países como Reino Unido. Se ha recurrido al trabajo de Singh para ayudar a prevenir las inundaciones en territorios británicos.

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