Global Forest Watch dio a conocer su informe sobre la deforestación mundial en 2017, y no es muy alentador.

A finales de junio se llevó a cabo el Foro de Bosques Tropicales de Oslo (Tropical Forest Forum), un evento donde se discuten las estrategias, las problemáticas y los avances para reducir el impacto ambiental de la deforestación y degradación ambiental, de acuerdo a las promesas hechas en el Acuerdo de París para disminuir la emisiones de gases efecto invernadero.

Durante el evento, Global Forest Watch dio a conocer estado de los bosques tropicales en 2017. El informe, basado en estudios de la Universidad de Maryland, asegura que la Tierra perdió el año pasado 15.8 millones de hectáreas de bosque en la zonas tropicales, siendo el 2017 el segundo peor año en la historia, por detrás del 2016. Y esta tendencia, de pérdida arbórea, no ha cambiado en 17 años consecutivos.

El área deforestada tiene una superficie similar a la de Bangladesh, es equivalente a que se perdieran “40 campos de fútbol de árboles por minuto durante todo un año”. El informe explica que está disminución de las superficies boscosas se debe, por un lado, a fenómenos naturales como El Niño o huracanes, que erosionan los terrenos y cada vez son más severos, también como consecuencia del cambio climático; y por otro lado, a la tala descontrolada con fines económicos relacionados a la agricultura, la minería o el desarrollo social.

Respecto a los incendios forestales, se hace hincapié en que no son comunes en los bosques tropicales, a diferencia de los bosques boreales, pero que el fenómeno de El Niño ha empeorado las sequías, y éstas aunadas a las quemas descontroladas de los seres humanos pueden causar grandes incendios.

Uno de los casos más dramáticos es el de Colombia, donde la deforestación creció 46 por ciento en comparación con los registros del 2016. Los investigadores creen que se debe al proceso de paz entre el gobierno y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Estos grupos armados se refugiaban en zonas boscosas y con la firma de los acuerdos salieron de dichas regiones, perdiendo también el control sobre las mismas. El informe asegura que, “con la desmovilización ha surgido un vacío de poder que ha permitido la tala ilegal para el pastoreo y a la plantación de coca, a la minería y a la explotación forestal por parte de otros grupos armados”.

Para enfrentar el problema, el gobierno de Colombia ha comenzado a tomar medidas de protección para sus bosques. Por ejemplo, el pasado 5 de abril, su Corte Suprema de Justicia emitió una nueva ley de respeto ambiental, gracias a la petición de activistas, quienes exigieron a las autoridades el respeto y cuidado de la Amazonía colombiana. De igual forma, canceló un proyecto de carretera para conectar Venezuela con Ecuador, debido a los daños que podría causar; adicionó 1.5 millones de hectáreas al Parque Nacional Chiribiquete; e impulsó la iniciativa “Cinturón Verde” para proteger 9 millones de hectáreas.

Global Forest Watch es una plataforma en línea de monitoreo forestal en tiempo real. Fue creada en 1997 por The World Resources Institute (WRI, por sus siglas en inglés) con el apoyo de otras organizaciones y empresas de tecnología como Google. Hoy es una fuente de datos e información sobre el estado de los bosques a nivel mundial, e incluso desarrolló una aplicación en 2017.

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