Oaxaca ha realizado una excelente propuesta, aventurándose a prohibir el pet.

Los últimos dos años han sido de suma importancia en la lucha para disminuir el consumo de plásticos. Durante este lapso, 24 estados mexicanos han legislado para combatir el uso de plástico de una sola vez y así buscar un cambio social.

Entre los estados que han propuesto una legislación que exprese un cambio verdadero en la lucha contra el plástico se encuentran Baja California Sur y Oaxaca. El estado de Baja California Sur prohíbe el uso de plásticos; Oaxaca, por su parte, ha realizado una excelente propuesta, aventurándose a prohibir el pet.

De acuerdo con Miguel Rivas, coordinador de la campaña de Océanos sin Plástico, “las legislaciones estatales, exceptuando Baja California Sur y Oaxaca, no abonan un cambio cultural de fondo; ni siquiera la legislación de la Ciudad de México, a pesar de ser una de las más robustas…”

Un ejemplo de lo mencionado por Miguel Rivas lo encontramos en el estado de Puebla, cuya ley antiplásticos permite el uso de unicel, a pesar de lo tóxico que es para el medio ambiente y para la salud de las personas.

Otra muestra es el estado de Veracruz: a pesar de que fue el primer estado en legislar la prohibición de los plásticos, su ley es una de las más débiles pues les da la facultad a los municipios de prohibir el plástico, buscando así que cada municipio se haga responsable de ello; sin embargo, queda la puerta abierta para que un municipio se oponga.

La variedad de legislaciones estatales que regulan el uso de plásticos puede ocasionar un caos legislativo, por lo que es necesario contar con una ley general que regule el uso de plásticos en todo el país.

Para lograrlo, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (pnuma), anunció el lanzamiento de la “Alianza México sin Plásticos”, la cual agrupa a 33 organizaciones de 18 entidades.

En el lanzamiento de la alianza, se mencionó que, de los 2 mil 458 municipios del país, sólo 77 cuentan con mil 60 centros de acopio, los cuales captan sólo 0.03% de los 40 millones de toneladas de residuos sólidos valorizables, entre los cuales se encuentran los plásticos, metales, vidrio y papel.

Dolores Barrientos, representante de pnuma en México, recalcó la necesidad de una ley general para articular las legislaciones estatales y así, lograr el cambio social que contribuya a una mejora en la salud humana y el medio ambiente.

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