Aunque los resultados del estudio de Oceana son contundentes, no es posible afirmar si la sustitución fue hecha intencional o accidentalmente.

No es posible determinar el grado de afectación de las especies que no están en algún grado de amenaza — lo cual es preocupante—, pero el estudio de Oceana muestra cuáles son las especies amenazadas que sufren alguna afectación.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (uicn) clasifica a las especies en riesgo de extinción de la siguiente manera: 1) en peligro crítico, 2) en peligro y 3) vulnerables.

De las 383 muestras analizadas en la investigación de Oceana, 43 fueron de especies amenazadas, de las que se identificaron 21 diferentes, de las cuales destacan dos especies de anguila, nueve de tiburón — martillo, cazón, zorro, sedoso, aleta de cartón, azul, toro, cangüay y aleta negra— y nueve de peces —marlin azul y negro, boquinete, mero negrillo y mero extraviado, baqueta, huachinango del Golfo, conejo amarillo, cochito reina y lenguado limpio—. De acuerdo con la uicn, 13 de estas especies se encontraban en lista roja, una de ellas en peligro crítico — la anguila común, Anguilla anguilla. Otros ejemplos de especies que han sido cambiadas por otras en riesgo son: el conejo amarillo — en peligro— y la baqueta —vulnerable—, sustituidos por robalo; el tiburón zorro —vulnerable—, vendido como marlin, y el mero extraviado — vulnerable—, cambiado por huachinango —amenazado.

Sphyrna lewini

En cuanto a especies registradas en la nom-59 (Norma Oficial Mexicana 59, donde se encuentran enlistadas las especies mexicanas en riesgo), ninguna de las muestras estuvo en la lista. Sin embargo, todas estas especies, aunque están en algún grado de amenaza para organizaciones internacionales como la uicn, en México tienen aprovechamiento legal.

Cabe resaltar que, aunque los resultados del estudio de Oceana son contundentes, no es posible afirmar si la sustitución fue hecha intencional o accidentalmente. Por ello proponen que se realicen más estudios que permitan comprobar las causas de la sustitución de especies.

Otro de los puntos que Oceana plantea para darle solución a esta problemática es hacer un estudio más amplio y sistemático para identificar las especies que más se sustituyen en México —el estudio de Oceana es una muestra, pero no puede abarcar todo el país—. Así, sería posible generar listas oficiales y siempre actualizadas — por ejemplo, avaladas por Conapesca—, que podrían ser usadas como guía de referencia.

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