Hay especies que podrían estar extintas y se desconoce su estado de conservación.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) recibió una reducción de la mitad del presupuesto durante este sexenio, lo que ocasionó que se evidenciaran aún más los daños ambientales en nuestro país.

En meses recientes esta situación se manifestó en la falta de vigilancia: muerte de tortugas marinas atrapadas en redes para pesca en Oaxaca; mortandad de manatíes en Tabasco; aumento en el tráfico ilegal de totoaba y de maderas como el granadillo.

Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, mencionó que en este sexenio no debió permitirse la caída del presupuesto del sector ambiental. Explicó que se redujeron los recursos requeridos para asegurar el cumplimiento de la legislación en las Áreas Naturales Protegidas; el reto para la nueva administración será asegurar el presupuesto necesario y suficiente para hacer su trabajo, porque con lo que se tiene no se puede.

Por otra parte, Alejandro Olivera, del Centro de Diversidad Biológica, consideró que el gobierno federal falló en el cuidado de la vaquita marina, destacando que sólo quedan alrededor de 30 ejemplares, menos de los que había cuando empezó la actual administración.

Tampoco se actualizó la NOM 059, que incluye a las especies bajo protección especial, amenazadas y en riesgo de extinción —su más reciente revisión data de al menos ocho años—, hay especies que podrían estar extintas y se desconoce su estado de conservación.

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