En Veracruz, existe un proyecto productivo que busca reactivar la producción de vainilla en México.
  • México fue el principal productor del mundo. Actualmente es el ultimo.
  • La vainilla requiere un árbol tutor para sus crecimiento y floración.
  • Actualmente, 80% de los productos con sabor a vainilla son sintéticos.

En Veracruz, existe un proyecto productivo que busca reactivar la producción de vainilla en México y proteger la biodiversidad de los bosques de niebla en la Reserva de la Sierra de Otontepec.

Desde 2002 Fundación Pedro y Elena Hernández A.C. implanta proyectos en comunidades del norte del estado, buscando detener el deterioro ambiental, a partir de un enfoque sistémico, integral y de paisaje.

Con este emprendimiento se busca preservar el área natural protegida, apoyando proyectos productivos y formando un cinturón de economías sostenibles que ayuden a mejorar la calidad de vida de los pobladores que viven a las laderas de la reserva de Sierra de Otontepec y, a su vez, proteger y aumentar las áreas forestadas.

La vainilla es una orquídea mexicana que requiere de un árbol tutor para crecer y lograr sus nutrientes, lo que genera una simbiosis entre la preservación de los bosques de la sierra y las economías locales que gozan de los frutos de esta planta. Su nombre proviene del náhuatl tlilxochitl, tilli, negro,xochitl, flor, es decir, flor negra.

Al día de hoy, la Fundación Pedro y Elena Hernández, ha apoyado a los ejidatarios de la zona con 4,704 esquejes de vainilla; adicionalmente, en su estación de campo cuenta con otros 956 esquejes que ayudan como un laboratorio vivo para perfeccionar las técnicas de cuidado y aprovechamiento que luego se implantaran en los huertos de cada productor.

El proyecto beneficia a más de 94 productores, y genera ingresos adicionales a 376 familias en ocho ejidos que rodean la Sierra de Otontepec en los municipios de Citlaltépetl, Chontla, Tancoco, Cerro Azul y Tepezintla.

Alberto Labastida, director general de la Fundación Pedro y Elena Hernández, comenta: “Hay que seguir promoviendo la producción domestica de vainilla y otros productos con alto valor. El mercado da para todos, y creo que si nos convertimos en una zona productora de vainilla, existirá prosperidad, empleo y bienestar para las familias”.

Los apoyos de la fundación nos se limitan a asesoría técnica y donación de esquejes; su participación se ha extendido a la cadena productiva al ayudar a los productores en el proceso de beneficio de la vainilla y a la colocación del producto final con algunos de los chefs y restaurantes más reconocidos del país.

Es importante denotar la relevancia de apoyar a los productores a procesar la vainilla y no vender las vainas en verde a un intermediario. Cada kilo de vainilla en verde se vende en el mercado en $500 pesos, mientras que el kilo de vainilla beneficiada alcanza un precio promedio de al menos $8,500 pesos por kilo. Esta ganancia se logra mantener en las manos de los productores al beneficiar la vainilla en la estación de campo de la fundación y exentar a los intermediarios de la cadena de valor.

Pero el proyecto no se queda aquí: durante 2019, la fundación Pedro y Elena Hernández pretende colocar 7,500 nuevos esquejes de vainilla gracias a los apoyos del premio Cemex-Tec, y otros 3,500 esquejes serán donados gracias al apoyo de Fomento Social Banamex.

Con estos proyectos la vainilla reclama su originen y busca recuperar su orgullo en tierras mexicanas.


Fundación Pedro y Elena Hernández, A. C.

www.pedroyelena.org

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