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Crónica: Hospital Veterinario de Especialidades UNAM: un día en sus instalaciones (I de II)

Por: Ana K. Camacho

Basta que una sola persona tenga gatitos para que durante las reuniones siempre comenten algo acerca de estas curiosas criaturas de las que, como humanos, somos esclavos.

Raquel y Alberto son pareja y adoptaron a Morris. Después de algún tiempo se vieron en la necesidad de adoptar un segundo gato, Primo. Cuando llegó a su nuevo hogar no fue bien recibido por Morris. Si bien esto es normal en los comportamientos tan territoriales de los gatos machos, es peligroso cuando las peleas se tornan violentas y hay presencia de sangre.

Primo en las instalaciones del HVE

Preocupados, Raquel y Alberto buscaron soluciones en YouTube y consultaron algunas guías de comportamiento de gatos con el fin de limar las asperezas. Nada funcionó. Cuando salían a trabajar, tenían que dejar Primo encerrado en uno de los cuartos porque las peleas eran bastante brutales.

Raquel se enteró que en la Facultad de Veterinaria de la UNAM había un área de psicología para animales, así que llevó a Primo y a Morris a solucionar sus problemas de gatos con un profesional.

La Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, allí donde Raquel y Alberto llevaron a sus gatos, cuenta con el Hospital Veterinario de Especialidades UNAM (HVE). Éste atiende las diferentes enfermedades que aquejan a perros y gatos, con un servicio médico-quirúrgico especializado. Aunque su atención es exclusiva para perros y gatos, pueden encontrarse también hospitales para aves, caballos y fauna silvestre.

En el área de medicina del HVE hay doce especialidades que van desde cardiología y endocrinología hasta neurología, oncología y terapia intensiva. Todas las especialidades de la medicina humana, pero para animales. El área de cirugía cuenta con anestesiología, traumatología, urgencias, fisioterapia, neurología y tejidos blandos. También cuenta con un diagnóstico por imagenología que se realiza a través de radiología y ultrasonografía. Es un hospital profesional de calidad y excelencia y gracias a esto se debe su éxito y la gran demanda desde sus inicios.

En el HVE podrás encontrar siempre perros con correa en el área común que se encuentra al aire libre. A veces algunas jaulas transportadoras con gatos. Es un buen espacio para no tener a los animales estresados en la recepción interior —un área menor—, que cuenta con sólo un par de sillas para humanos así como tres computadoras —utilizadas por el personal para consultar y capturar datos de los pacientes— así como un área de atención con varios doctores y administrativos.

Primo en consulta

Una de las características del hospital es que puedes escuchar cómo llaman al paciente “Capulina”, “Panchín” o al humano de “Botitas”. Los consultorios para gatos se encuentran en otro lugar, con puertas corredizas y protección en las ventanas para evitar un escape, así los mantienen alejados de los olores y presencia de animales que pueden ser estresantes para los felinos. .

En el hospital hay estudiantes de diferentes grados: de maestría profesionalizante, de especialidad —quienes deben hacer un año de internado y otro año de especialización—, estancias especiales o rotatorias —que duran seis meses—, servicio social y prácticas profesionales. Sin embargo, los doctores que atienden los casos clínicos son egresados o ya han cursado todas las materias del plan de estudios de la carrera en veterinaria y zootecnia; estos últimos son guiados por un equipo de académicos profesionales con gran trayectoria curricular.

Existen algunas diferencias fundamentales entre la atención en el HVE y otros consultorios y hospitales veterinarios en la Ciudad de México. El HVE es un hospital de ambiente académico. Es un hospital de enseñanza y por eso sus protocolos son muy extensos y rigurosos.

Los clientes que asisten a este lugar deben armarse de paciencia porque la espera puede ser larga, así como el procedimiento de diagnóstico. Por lo regular en las consultas hay varios doctores revisando un caso, por lo que el procedimiento toma mucho más tiempo. Esto ayuda a que los diagnósticos sean más detallados, organizados y acertados. Los académicos son los responsables de tomar las decisiones y guiar la evolución de los pacientes.

Morris y Primo

Si un paciente se encuentra sano y sólo necesita chequeo general, vacunas o revisiones periódicas tienen que ir al Hospital UNAM Banfield, en donde se realiza medicina preventiva. En caso de que exista una preocupación por parte de un humano con respecto a la salud de su animal, entonces se puede evaluar, y ver si se puede atender en algún área o varias y es ingresado al HVE.

Se puede llamar de manera directamente para hacer una cita cuando es el caso de padecimientos como vómito, diarrea, pérdida del apetito, entre otros. En el caso de consultas más especializadas —como ortopedia, neurología o cirugía— se puede asistir sin cita, aunque esto también complica un poco los procesos; se debe acudir temprano, la espera puede ser larga mientras se realiza la captura de los datos y el diagnóstico.

¿Qué se necesita para abrir el expediente del paciente?
El humano debe ser mayor de edad y presentar una identificación oficial. Deberá autorizar, a través de una firma, que está de acuerdo con cualquier procedimiento que deba realizarse en el animal; además, tendrá que hacerse responsable de los cargos económicos.

Horarios del HVE
Lunes a Viernes: 10.00 a las 16.00 horas
Sábados: 10.00 a las 14.00 horas
Urgencias: 08.00 a las 18.00 horas
Cerrado durante invierno

En la siguiente entrega: ¿Cómo es trabajar en urgencias? Perfiles de algunos pacientes.

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