La revista Scientific Reports publicó en marzo pasado un estudio sobre la enorme cantidad de basura que contamina el Océano Pacífico. Un isla plástica tres veces más grande que Francia.

The Ocean Clean Up, la asociación fundada por el joven holandés Boyan Slat, y un grupo de científicos de 6 universidades unieron fuerzas para hacer esta investigación sobre la contaminación real que hay en los mares, exclusivamente la causada por el plástico (convertido en basura).

Ellos la llaman The Great Pacific Garbage Patch (GPGP, por sus siglas en inglés), una mancha de basura flotante que está en constantemente crecimiento; se ubica en el Pacífico, en un área subtropical entre las costas de Hawái y California. Y se han encontrado 16 veces más basura de lo que se había reportando anteriormente, alertando a la comunidad internacional del problema.

En la última década, los humanos hemos consumido más plástico que en toda nuestra historia y mucho de éste acaba en los mares. Desechamos miles de objetos fácilmente: un rastrillo, un tenedor, una botella de agua, bolsas, frascos, popotes, empaques, bolígrafos… la lista es infinita.

Gracias a barcos y aeronaves se trazó el área donde está la mancha y por medio de redes de arrastre —utilizadas normalmente para recolectar plancton— se hicieron muestras de la basura. En ella abundan trozos de 5 centímetros, muchísimas redes de pesca y millones de pedazos milimétricos de plástico.

Según el estudio, entre los deshechos recuperados es posible encontrar un patrón.  El 60 por cierto del plástico producido en el mundo es menos denso que el agua, pero hay ocasiones en las cuales llega al mar en trozos grandes, que se pueden ir fragmentando por los efectos del sol, de las mareas, o inclusive por la fauna. Muchos de esos pedazos descienden al lecho marino y otros simplemente se quedan suspendidos en la superficie y se mueven según las corrientes.

La mancha continúa creciendo y los investigadores creen que esto se debe a la intensa actividad pesquera de la zona (entre otras variables) y por supuesto, al enorme consumo de plástico de los humanos.

 

 

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