Ante el historial de impacto ecológico que las pasadas copas del mundo han traído a los países sede, se han buscado alternativas sustentables para reducir la huella ambiental, y se han establecido políticas para hacer de Rusia 2018, el mundial más ecológico hasta ahora realizado.

A través de la Estrategia de Sustentabilidad de la Copa Mundial de la FIFA, en cooperación con el Gobierno de la Federación Rusa y el Comité Organizador Local (COL), se llevaron a cabo las políticas y propuestas ambientales para reformar el evento deportivo. Para lograrlo, las tres instituciones realizaron una inversión de 20 millones de dólares.

La estrategia comenzó hace años. Se eligieron materiales ecológicos para construir doce estadios; materiales con bajo impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida del edificio, además de un uso eficiente de recursos y apego a los requisitos ecológicos del sistema de certificación el Building Research Establishment’s Environmental Assessment Method(BREEAM) y el Leadership in Energy & Environmental Design (LEED), que se otorga a las edificaciones sustentables. Las técnicas de ahorro eléctrico implementadas permitirán reducir 70% de la energía que se utilizará en cada uno de los venues.

El estadio olímpico Luzhnikí, en dónde se hará la ceremonia de apertura, utilizará únicamente luces led para el ahorro eléctrico general de la estructura. Este lugar destaca por su sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado automatizado, que busca minimizar el consumo de energía en comparación al de una estructura convencional. La misma estructura permitirá el ahorro de agua. En las áreas verdes renovadas, se plantaron 1.050 árboles y se creó un espacio de 15,700 metros cuadrados de jardines.

Estadio Luznikí, Moscú, Rusia.

De igual forma, el Estadio Spartak, también conocido como la Otkrytie Arena, y el Kazán Arena recibieron la certificación BREEAM. El primero es un estadio al que se le rodeo con una gran área verde y cuenta con un complejo sistema automatizado que regula su consumo energético.

A nivel de cancha, hasta el balón será “verde”. Telstar 18, inspirado en el balón Telstar (Television + Star) del Mundial México 70. Se construyó con seis paneles a base de materiales ecológicos y una envoltura realizada únicamente con elementos reciclados. Es ocho gramos más liviano que el balón utilizado en Brasil 2014 (445g).

Por otro lado, la FIFA y el Comité Organizador Local de Rusia 2018, buscaron involucrar a los asistentes difundiendo el siguiente comunicado en la página oficial del evento:

“Con el fin de reducir el impacto del Mundial de 2018 en el medio ambiente, la FIFA lanzó una campaña que invita a los poseedores de entradas a los partidos a compensar gratis las emisiones de carbono que resulten de su viaje al torneo”.

Por cada espectador que registre sus boletos se financiarán proyectos que reduzcan más de dos mil toneladas de emisiones de carbono. Con esto, se busca cubrir la huella ambiental causada por el tráfico aéreos generado para transportar a los viajeros hasta las localidades de los juegos. Y como mayor incentivo, quienes registren sus boletos, podrán ganar un par de entradas a la final.

Por último, al usar el transporte público local, los aficionados podrán presentar el Fan–ID y su entrada para cualquiera de los partidos, y el día en que éste se lleve a cabo, viajarán gratis de ida y vuelta a los estadios sedes y obtendrán billetes de tren gratuitos al viajar entre las ciudades donde se celebren los partidos.

El Mundial se llevará a cabo entre el 14 de junio y el 15 de julio.

Compartir: